Satori · Encuentro
El día después del eclipse en Piscis, con la luna todavía llena. Un círculo de mujeres con cacao ceremonial, fuego, cuerpo y silencio.

Soltar no es perder.
Es volver a ti.
A lo que ya eres.
Satori
De qué va
Luna llena en Piscis, el día después del eclipse. Un espacio alquímico con cacao ceremonial, fuego, cuerpo y silencio. Una invitación a soltar lo que ya no eres.
¿Qué estás lista para dejar de sostener?
Las tres horas
No hay que prepararse ni saber nada. El círculo te va llevando solo, de lo de fuera a lo de dentro, al ritmo que lleva el cuerpo.
Nos encontramos sobre la arena y dejamos fuera el día. Una meditación de apertura para que el cuerpo entienda que ya puede bajar el ritmo y que aquí no hay nada que sostener.
Compartimos cacao ceremonial, que abre el pecho y ablanda lo que estaba duro. Después se habla y se escucha de verdad, se escribe sin pensarlo mucho y se pide al oráculo.
El corazón de la noche. Kundalini para mover lo que está estancado, y después el fuego: pones por escrito lo que ya no quieres cargar y lo entregas a las llamas. Se mira arder. Es una despedida de verdad, no un símbolo.
El agua se lleva lo que el fuego soltó. Entramos al mar, o lo hacemos de forma simbólica si el cuerpo no lo pide, sostenidas por el círculo. Nadie entra sola.
Una meditación guiada para que lo vivido se asiente y no se quede suelto. Damos las gracias, dejamos nuestras ofrendas y volvemos, que es de lo que iba todo.
El recorrido de la noche
El fuego
Escribes lo que pesa, lo miras arder, y vuelves a casa sin ello.
Por qué el día después
El viernes 28 hay luna llena en Piscis con eclipse parcial. Y el círculo es el sábado, a propósito.
El día del eclipse la energía está muy densa y no es día de rituales. Es día de estar con una misma, sin ruido y sin gente. Lo que se mueve ese día se mueve por dentro.
El sábado la luna sigue llena y lo que el eclipse removió ya está en la superficie. Ahí sí se puede mirar, nombrar y soltar. Por eso lo hacemos el día después: no es un detalle de calendario, es el momento en el que lo que salió se puede dejar ir.
No es astrología moderna. Conecta con el ser humano ancestral, con lo que hacían las mujeres sanadoras mucho antes que nosotras.
Antes de venir
El día de antes importa tanto como la noche. No hace falta hacerlo todo: con una de estas cosas ya llegas de otra manera.
Descansa bien. Date un baño de sal, en el mar o en la ducha, que la sal lo limpia todo. Una cita contigo: incienso, mascarilla, agua caliente. Suelta las responsabilidades por un rato.
Come al menos dos horas antes. Si el cuerpo está digiriendo, no está disponible para meditar. Deja el móvil aparte un rato antes de venir y ponle intención al día.
Un cuaderno y un lápiz. Ropa cómoda. Bikini y toalla, que vamos al mar. Y algo para abrigarte cuando caiga la noche.
Y después
El cuerpo más liviano y más presente. Muchas salen con ganas de llorar, de bailar, o las dos. Sin juicio y sin tener que explicarse.
Te levantas con más ganas de vivir. Con la sensación de que la que crea tu realidad eres tú.
Una guía práctica de hábitos diarios y una meditación de cinco minutos, para que esto no se quede en una noche bonita.
Te llega tu oráculo con lo que salió para ti, y una guía escrita a mano para lo que viene.
Lo demás
No necesitas experiencia. Bianca guía cada paso y vas a estar sostenida todo el tiempo.
Si llueve: se mira el tiempo ese mismo día y se avisa por WhatsApp con al menos tres horas de antelación, para trasladarlo a un espacio cubierto o moverlo a la fecha más próxima.
En el círculo compartimos cacao ceremonial. Si estás embarazada o dando el pecho, tomas medicación para el ánimo, el corazón o la tensión, o simplemente prefieres no tomarlo, dilo al reservar y tendrás una infusión preparada para ti.
Nadie se queda fuera de nada por eso.
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El círculo es de 15 a 20 mujeres, a propósito.
Reservar mi lugarSábado 29 de agosto · 18:00 a 21:00 · Bali · 33 USD
El pago se confirma en revolut.me/bmaraganoalarcon