Círculos de mujeres en Bali
Satori es el arte de la sanación para mujeres que necesitan volver al origen y vuelven a habitarse. A través del cuerpo, la naturaleza y la presencia.

Encuentros
Los encuentros se abren cada mes con cada luna, nueva o llena. Cada uno es distinto, y siempre en círculos pequeños.
Sábado 29 de agosto · 6pm
Inscripciones abiertas
El día después del eclipse en Piscis, con la luna todavía llena. Cacao ceremonial, fuego transmutador, volver al cuerpo, espacio de silencio. Una invitación a soltar lo que ya no eres.
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Los encuentros se abren cada mes con cada luna, nueva o llena. Si quieres saber del siguiente antes que nadie, escríbeme y te aviso.
Escríbeme por InstagramPara quién es
Las mujeres que sostienen el hogar, el trabajo y a sus seres queridos. Y cuando sienten que tienen un tiempo libre, sienten culpa de parar. Aquí no hay nada que hacer ni rendir cuentas a nadie. Solo se viene a ser una misma.
Mujeres que aprendieron a vivir para los demás y quieren volver a elegirse.
No se enseña una técnica ni se trabaja una sola cosa. Se mira lo de fondo. Aquí no estás separada de tu mente ni de tu cuerpo: es una práctica integrativa, no aislada.
Que de un día para otro va a cambiar todo. El cambio depende de ti y esto es un acompañamiento, no una cura. Lo que sí pasa es que sales habitándote de otra manera.
Soltar no es perder.
Es volver a ti.
A lo que ya eres.
Satori
Qué es Satori
Satori significa momento de presencia total. El momento de no mente.
Aquí no se enseña una técnica. Se cultiva una relación auténtica con el cuerpo, a través de prácticas que integran, liberan y transforman. El placer no es el centro: es el camino.
Volver a lo esencial
Recordar quién eres
Vivir desde tu verdad
Lo que nos guía
De dónde viene esto
Esto no lo inventamos nosotras. Sentarse en círculo, con la luna de testigo, es de las prácticas más antiguas que existen. Y en casi todas las culturas aparece igual, sin haberse copiado unas a otras.
En los Andes llamaban Quilla Mama a la luna, guardiana de lo femenino. Las mujeres que sostenían sus ritos eran las sanadoras del pueblo: las que sabían de plantas, de partos y de lo que no se ve.
Entre los pueblos originarios de Norteamérica, las abuelas reunían a las mujeres en una tienda aparte para contarles lo que habían heredado. No era un castigo ni un descanso: era la escuela.
Nunca fue información. Era el oficio de escuchar el cuerpo, la intuición y los ciclos. Se aprendía sentada al lado de alguien que ya lo sabía, y hablando: contando lo que dolía, lo que daba miedo y lo que no se podía decir en ningún otro sitio. Hablar en voz alta delante de otras mujeres era la mitad del aprendizaje.
Muchas de esas mujeres fueron perseguidas y sus círculos se dejaron de hacer durante siglos. Venimos a recordar lo que nuestras ancestras crearon, que está en nuestra sangre.

Quién sostiene el espacio
Arquitecta de formación y facilitadora de bienestar integral. Durante años viví eligiendo todo menos a mí misma, hasta que entendí que nadie iba a devolverme la vida que estaba esperando.
Y empecé un camino de regreso al origen: a mi cuerpo, a mi intuición, al silencio, al placer.
Satori nació de ese regreso. Un espacio donde las mujeres vuelven a escucharse, porque el cuerpo nunca dejó de hablar. Solo dejamos de escucharlo.
Hija de la luna, vuelve a ti
El próximo encuentro es el sábado 29 de agosto, y quedan plazas.
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